*Lanza Peña a la PGR para resolver un conflicto político
Por: José Luis Méndez Rodríguez
Al más puro y viejo estilo Priista, el gobierno encabezado
por Enrique Peña Nieto, ante la urgencia de legitimarse, no por la manera en que
llega a la presidencia, si no por la forma en que el país se le desgrana entre
las manos, armó su “Quinazo” que en esta ocasión para ser precisos es “Elbaso”.
La detención y encarcelamiento de la cuasi eterna dirigente del sindicato más
grande de América Latina, el SNTE, de la “maestra” Elba Esther Gordillo
Morales, contrario a todo lo que nos quieran vender y presentar en conferencias
de prensa con el fiscal federal o en boca de los analistas mediáticos de
siempre, es la judicialización y penalización de un asunto político, los
diferendos que se registraron con motivo de la tan mentada reforma educativa,
-que a fin de cuentas no es tal ya que solo se trata de una reforma laboral
dentro del sector educativo-, entre la nunca bien vista (a pesar de las carisísimas
cirugías) líder magisterial y el propio presidente Peña, culminaron (hasta este
momento), en la aprehensión e internamiento en el penal de Santa Martha
Acatitla en la cd. de México de Elba Esther, y si ud. cree lo contrario
basándose en lo esgrimido por el procurador Murillo Karam, y califica este
hecho como una acción circunscrita a la persecución del delito, respóndase de
manera honesta, ¿Si no hubiesen existido diferendos entre gobierno y magisterio
por la susodicha reforma, los maestros
se hubieran quedado tranquilitos y la maestra aplaudiendo al presidente,
estaría en este momento presa y sujeta a proceso? Estoy seguro que incluso
tendría más posiciones políticas dentro de la administración federal y, por
supuesto seguiría comprando en Neiman Marcus.

